Laporta, Txiki y Guardiola

Joan Laporta Estruch fue el presidente del Barça entre el 2003 y 2010. La última mitad (entre 2007 y 2010), fue la mejor época futbolística y económica del club, consiguiendo hasta 59 títulos oficiales en todas las disciplinas. ¿Pero qué hizo de especial este hombre para convertir al Barça en el equipo que todos envidiaban para el 2010? ¿Los incalculables éxitos económicos y deportivos tienen que ver con las decisiones del presidente o son netamente futbolísticos?

Se puede pensar que los títulos cosechados vienen de la mano de la efectividad de los pases de Xavi e Iniesta y, por supuesto, la efectividad frente al arco de Messi. Sin embargo, es tan fácil de desmontar como ver el rendimiento de Leo en la selección Argentina: 0 títulos en la Absoluta, aunque haya llevado a la selección a una final del Mundial.

La España que ganó el Mundial 2010 y las Eurocopas de 2008 y 2012 también tenían un toque distintivo a este Barça, una medular en la que Xavi e Iniesta eran el eje, con Busquets y Xabi Alonso. Entonces, ¿son estos jugadores los responsables al 100% de los éxitos o hay algo más? Si que hay algo más: quienes les han armado la estructura, entre ellos, el propio Laporta.

La mejor decisión de Laporta y la que provocó que el Barça brillara de tal forma fue devengar plenos poderes deportivos en los que realmente sabían de fútbol, Txiki Begiristain (director deportivo encargado de los fichajes, ahora mismo en el Manchester City) y Pep Guardiola (director técnico del club). Éstos dos se encargaron, por cuenta propia y sin ninguna mano extra, de decidir quién entra y quién sale en la plantilla. El mejor ejemplo fue la salida de Ronaldinho con pocos años en el club, o la subida desde Tercera División de Sergio Busquets, algo que en principio parecía una locura y terminó convirtiéndose en el mejor volante de la generación actual.

Un presidente, ¿por qué habría de ser más importante que una leyenda?

Parece una locura, parece banal, pero realmente es más importante. Por supuesto que Leo Messi será infinitamente mejor y más recordado por la afición, pero como ocurrió con Ronaldo ‘fenómeno’, Maradona, Pele, Cruyff, Di Stefano y jugadores que no alcancé a ver pero son iconos del fútbol, les llegó la hora de su retiro y los clubes siguen ahí, ganando títulos, generando audiencia y expandiendo su historia.

Messi se irá del Barça como lo que es: una leyenda del fútbol y del club, con una despedida histórica luego de casi haberse ido a las patadas y, por qué si no, probablemente se quede un par de años más. Sin embargo, no es esto lo que el barcelonismo tiene que perseguir y ansiar, sino todo lo contrario: resolver el problema Messi para que el club recupere la estabilidad.

En este punto es en el que Laporta, candidato a las próximas elecciones del club el 20 y 21 de marzo de 2021 (si no triunfa la moción de censura), puede cambiar radicalmente el curso caótico de las cosas, y lo puede hacer haciendo lo mismo que hizo en 2007-2010 con una decisión muy sencilla y que Bartomeu nunca logró: permitir al técnico hacer los fichajes. Llámese Koeman, la resurrección de Setién, Guardiola si vuelve o el mismo Xavi (lo más probable). Nadie puede tener más autoridad que el técnico, porque es él el que conoce a interacción de los jugadores en el vestuario, el rendimiento y cómo sacar mejor provecho de cada uno. Por algo Pedro, Villa o Bojan, jugadores de segundo plano, se convirtieron en estrellas totales.

Independentismo y el éxito del Barça

Lo normal es que el Barça celebre las elecciones para marzo de 2021, y gane Joan Laporta, candidato autodenominado «independentista», o que lo haga en su lugar Victor Font, otro candidato que tiene apalabrado a Xavi como técnico y que trabaja las mismas metodologías que Joan: UNICEF en la camiseta, plena autoridad para la dirección deportiva y los valores catedráticos del club.

Sin embargo, los dos son independentistas (a favor de que Catalunya se separe de España), y esto es un arma en contra para el barcelonismo. MARCA, AS, Mundo Deportivo y Sport, los principales medios deportivos de España, siempre han estado en contra de posiciones independentistas, y por tanto, en contra de los candidatos con esta inclinación. Un ejemplo es la propia Cristina Cubero, periodista asociada al Barça que dijo «los culés ya no quieren a Pep». Una clara manifestación de indiferencia al que fue el director técnico que más alegrías ha dado al club, independientemente de su posición política.

También, hace un par de años, Cubero manifestó que el mejor presidente de la historia del club fue Rossell, mano derecha de Bartomeu, el presidente que fichó a Neymar y que empezó el desastre con 0 títulos desde el fichaje del Tata Martino como director técnico. Rossell y Bartomeu son anti-independentistas. El hecho es que como Cubero hay muchísimos cules (sobre todo en España, porque les interesa más el tema independencia) que realmente creen en el anticatalanismo y votan en contra de íconos del barcelonismo como Pep o el propio Cruyff.

Messi se irá y el club sigue

No habría que acotar nada más que el título. Messi se irá, probablemente en un par de años más, y el club seguirá cosechando éxitos (al menos en ingresos económicos). Messi lo dio todo por el Barça y lo sigue dando, pero ahora mismo el balón está en el tejado de Laporta, encargado a partir de 2021 de darle forma al desastre que sembró Bartomeu en su presidencia. Joan puede sanear la economía del club trayendo un staff técnico que tenga plenas libertades para limpiar la plantilla, y los culés estarán satisfechos de tomar uno o dos años sabáticos mientras una nueva propuesta de fútbol va cogiendo forma.

No se trata de ganar un año o dos, se trata de ganar siempre. Para eso se necesita un proyecto, y para un proyecto se necesita fundamentar las bases desde lo más alto: la presidencia. Ya podrán haber Messis, Iniestas, Xavis o no, pero un equipo con proyecto siempre compite, y hay que apostar a competir siempre… que los resultados caen a los que juegan bien. Esto es algo que el FC Barcelona sabe perfectamente, y que muy probablemente recupere con el mejor presidente que ha tenido en su historia.

Los jugadores saben que deben elegir entre dinero (Madrid) o proyecto (Barça)

— Joan Laporta